Tarot, cartomancia y Zeresia se pregunta por qué unos sí y otros no. Por qué hay desigualdad.
Hemos visto la noticia sobre el sacerdote que se han traído, con Ébola, para curarlo. Me parece bien que el Estado se preocupe por los suyos y que favorezca a quienes son más débiles. Pero sería mejor que lo hiciera con todos y no con algunos. Tarot, cartomancia y Zeresia se pregunta el por qué existen estas desigualdades en un país desarrollado como el nuestro.
Tarot, cartomancia y Zeresia contra las desigualdades
Me parece fantástico que ayudemos a los españoles con apuros. Pero a todos. Comenzando por los que están pasando necesidad en nuestro país, que duermen en la calle por no tener un hogar donde meterse con sus hijos y todo, con aquellos que han de imaginar el pan con algo, como ponen en la televisión, porque no tienen con qué rellenarlo.
Después hay que ayudar a los que se mantienen con las rentas de sus padres y madres o a las familias enteras que son alimentadas por las abuelas. Esos necesitan un trabajo, una dignidad y un sueldo para comer, vestir y vivir. También necesitan una sanidad en condiciones y una educación para acceder al trabajo. Si piensan privatizar todo y no nos dan un trabajo para poder pagar lo privado, no sé cómo esperan que paguemos lo privatizado.
A continuación, esa sanidad para todos. Los abuelos tienen que vivir porque, si no, a ver cómo mantienen a hijos y a nietos con sus pensiones. Los ahorros se han terminado así como las rentillas que la gente tiene. Pues a esas personas también hay que echarles una manita. Y a los enfermos y discapacitados pero no para que se mueran sino para que vuelvan a ser útiles.
Terminando con quienes están enfermos, como ese sacerdote, pero fuera de nuestro país. Que los traigan a todos y los curen y, después, los dejen volver. No como a esa señora argentina que falleció sin recibir ayuda y su familia quiere saber qué tiene el sacerdote que no tuviera esa señora. ¿Y la familia que deja detrás, quién la mantiene?
A ver si somos más equitativos y damos ayuda a todos por igual. Las desigualdades se terminaron en la Edad Media y, si somos tan progresistas, no volvamos al siglo seis... cambiemos para que se noten las reformas en todos los sentidos ahora que nos movemos en el veintiuno. Vamos a ello.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Cuenta, cuenta! O te cuento yo...